conSeptiembre:
Mes del Orgullo y la diversidad sexual
Por Marta Aliaga Molina
Reuniones con activista española, seminarios sobre propuestas legislativas, informe de derechos humanos y discriminación, fueron algunas de las actividades que culminaron con la marcha y la “otra marcha”.
Un agitado mes vivieron las organizaciones LGTB (Lesbianas, gays, transexuales y bisexuales). Septiembre se ha caracterizado por las actividades que con mayor fuerza exhiben en la esfera pública la discriminación y problemática de las minorías sexuales en Chile.
La popular “marcha del orgullo” que reunió a más de diez mil personas en la Alameda, el pasado 30 de septiembre, es una “instantánea” de una realidad que tiene una dimensión mucho más profunda y compleja.
La discusión actual de la propuesta legislativa “Pacto de Unión Civil”, ha motivado a organizaciones LGTB a elaborar una agenda común para enfrentar, junto al tema legal, la complicada y muchas veces violenta experiencia de vivir en un país discriminador.
ACTIVISTA ESPAÑOLA
La España conservadora, católica y franquista no es la nación que aprobó una ley de matrimonio homosexual, fue el ideario progresista de la izquierda, el que se impuso en un país que hasta comienzos de la década del ‘80 castigaba con prisión las conductas sexuales fuera de la norma. Así explica, Beatriz Gimeno, el cambio legal y social que significó la reciente modificación del Código Civil en España.
La presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays y Transexuales de España (FELGT), participó en Chile en variadas actividades, previstas para el “mes del orgullo”, una de ellas fue la presentación de su libro “Historia y análisis político del Lesbianismo” en la Biblioteca Nacional.
UNIDAD
La Feminista y escritora, señaló que la unidad del movimiento, expresada en una Federación de más de treinta asociaciones, permitió que al inicio del gobierno de Rodríguez Zapatero se modificara el Código Civil español. “Apenas un par de palabras”, señala Gimeno, pues el texto legal suprimió los vocablos hombre y mujer para referirse a “los cónyuges”.
Gimeno habla de una estrategia que encontró eco en el gobierno socialista y en la izquierda española para “dar un vuelco en la sociedad, convirtiendo la ley sobre matrimonio homosexual en una de las más apoyadas con un 65 por ciento de aprobación parlamentaria”.
La lógica fue, “no se puede ser de izquierda y homófobo”, expresa la activista, explicando que al hablar de “dignidad democrática”, se estaba diciendo “derechos de personas discriminadas, invisibilizadas en una sociedad regida por un estatuto jurídico que no reconoce la igualdad de todos sus miembros”.
MATRIMONIO
En las actividades que concentran a las llamadas “minorías sexuales”, las voces son diversas, mientras unas apuntan al reconocimiento legal de las uniones homosexuales, otras se levantan para criticar ésta institución que tradicionalmente, señalan, ha oprimido el ser-femenino en el espacio social y privado. El espectro de posiciones es tan variado que para quien recién se aproxima al tema resulta difícil comprender que aún no exista unidad en una lucha que tiene mucho en contra y pocas voces públicas a favor.
PROYECTO
La propuesta legislativa “Pacto de Unión Civil” (PUC) que regularía las uniones de hecho, homo y heterosexuales, es impulsado por el Movimiento de integración y liberación homosexual (Movilh) y está siendo estudiado por el Ejecutivo. El PUC despierta reacciones a favor en contra por diversas razones.
En julio del 2003, ingresó al Parlamento el proyecto “Fomento de la no discriminación y contrato de unión civil entre personas del mismo sexo”, pero se frenó debido a las enormes falencias que presentaba.
Karen Atala, jueza chilena privada de la tuición de sus hijos por su orientación sexual y cuyo caso ha sido emblemático en el ámbito de los derechos Humanos, en un seminario organizado por “Las Otras familias” manifestó que “un proyecto que regula sólo aspectos patrimoniales como el régimen de bienes y derechos hereditarios, entre otros; pero no contempla un real reconocimiento a las parejas homosexuales, no es efectivamente antidiscriminatorio”.
APOYO
Ya se inició una campaña ciudadana de apoyo al PUC, aunque queda mucho por debatir al interior de la comunidad LGTB (Lesbianas, gays, transexuales y bisexuales). El texto del nuevo proyecto consta de 14 artículos y fue redactado por los abogados y profesores de Derecho Civil Mauricio Tapia Rodríguez, de la U. de Chile y Carlos Pizarro Wilson de la U. Diego Portales y U. de Chile, con la colaboración de Luis Lizama y el Movilh.
En el rechazo a la propuesta, también figuran los sectores más conservadores de la sociedad y la Iglesia Católica. Sin embargo, según ha señalado el Movilh, cuenta con el apoyo de los partidos de la Concertación y Renovación Nacional. Paulina Villagrán, abogado y representante de la Fundación “Chile Unido”, señaló que “la afectividad no puede ser protegida por ley”. Además, resaltó que el matrimonio es una institución que consagra la unión de un hombre y una mujer, cuyo fin es la procreación, no otro tipo de uniones; “pues si no, ¿dónde está el límite?”.
MARCHA
Agrupaciones LGTB en Chile, encabezadas por el movimiento unificado de minorías sexuales, MUMS, SIDACCION, Amnistía Internacional, entre otras; convocaron a la “Marcha del orgullo”. La actividad se realizó el 30 de septiembre convocando a miles de personas en Plaza Italia.
“La otra marcha”, desarrollada en la misma ocasión con la idea de protestar por una sociedad opresiva y discriminatoria, organizada por bloque lésbico, sensibilizó a la comunidad frente a hechos como la persecución de escolares que manifiestan su homosexualidad; el caso Atala, violaciones a los derechos humanos y la invisibilidad en que está sumergida esta disidencia. “No se trata de anular la marcha de ellos. Cada quien marcha como le da la gana. Nosotras no vamos a celebrar”, señaló Alejandra Aravena del Bloque Lésbico, en una entrevista realizada por “Rompiendo el Silencio”, uno de los espacios en internet que visibiliza la realidad de las minorías sexuales en Chile.

ACTIVISTAS.-Beatriz Gimeno, presidenta de FELGT, España, y Margarita Pisano, feminista chilena; expusieron sus apreciaciones sobre el reconocimiento de los derechos de las minorías sexuales. |