UNIVERSIDAD LA REPÚBLICA

   INSTITUTO DE FILOSOFÍA

                 F

 

 

 

EL  KANTISMO:

SUPERACIÓN DE LA ILUSTRACIÓN

 

ANÁLISIS CRÍTICO  DE  LOS FUNDAMENTOS
DEL IDEALISMO TRASCENDENTAL

 

 

 

 

Prof. RICARDO ANDRADE ITURRA

 

 

I

 

 

 

 

 

 

SANTIAGO – CHILE – 2005.

 

 

 

 


ANÁLISIS CRÍTICO DE LOS

FUNDAMENTOS DEL IDEALISMO TRASCENDENTAL

 

 

1. EL HOMBRE DEL RACIONALISMO CRÍTICO.  Es el filósofo alemán IMMANUEL KANT,1724 – 1804. Nacido, educado y fallecido en Königsberg, ciudad portuaria de Prusia Oriental, famosa además en la historia de la matemática debido a la solución topológica dada por Leonard Euler, 1707-1783, matemático suizo, al célebre problema de los siete puentes que unían la segunda ciudad más importante después de  Berlín la capital del imperio prusiano.

El pensamiento de Kant se desarrolló en el horizonte de los debates científicos y filosóficos pertenecientes a la época de la ilustración, período histórico en que además confluyen los conocimientos científico y  los filosóficos con los teológicos. Las interrogantes mayores de su tiempo acerca del valor de los conocimientos humanos, la naturaleza del espacio, la esencia de la moralidad, el sentido de la religión natural le obligaron a inventar una serie de conceptos operatorios los cuales se convirtieron a su vez, en respuestas a los conceptos temáticos del siglo XVIII.

Resulta interesante destacar que en  el desarrollo filosófico de Kant transcurrido en 60 años de actividad discente-docente se advierten una fase inicial  marcada por los comienzos de sus estudios de filosofía, siendo discípulo de Martín Knutzen, a quien considera su maestro y amigo. Una fase intermedia configurada por la  etapa precrítica, para culminar finalmente en la fase crítica del kantismo.

 

2.  EVOLUCIÓN DEL PENSAMIENTO KANTIANO. En este desenvolvimiento se advierte un claro proceso decenal que integran los seis decenios entre los que deviene su existencia creadora.   De tal forma que, cada decenio tiene en la vida del filósofo un objetivo particular. 

Los tres primeros van paso a paso aproximándose al punto de vista crítico, cuyo descubrimiento forma la separación con las anteriores influencias, las que en conjunto representan los períodos pre-críticos de su pensamiento.  Por consiguiente, los tres últimos decenios prosiguen el descubrimiento y crean el sistema de la nueva filosofía, denominada kantismo  conocido también como idealismo trascendental y que corresponde al período crítico.

Indica lo anterior que el filósofo de Konigsberg viajó por las grandes vías históricas  de la filosofía  que halló a su vista, y al alcanzar el termino final de la misma descubrió la perspectiva crítica.  De manera que en síntesis, fue un filósofo dogmático antes de ser un filósofo crítico y pasó por el escepticismo al  transitar de uno a otro sistema reflexivo.

 

 Por estos motivos se acepta distinguir globalmente dos grandes etapas en el pensamiento  kantiano, representados de manera respectiva por los periodos precrítico y crítico.  Es bajo la influencia de los sistemas anteriores que aparece Kant como un pensador independiente y original, en todo lo que se puede ser original sin ser realmente nuevo.

En los dos primeros decenios que transcurren entre 1740 y 1760 actúa Kant bajo la dirección del sistema racionalista leibniz-wolffiano, correspondiente al período dogmático, caracterizado por el influjo de la filosofía escolástica alemana.

El tercer decenio que comprende el período 1760 – 1770  se encuentra bajo la influencia de la filosofía inglesa, en particular  la de Hume, en el que  también se percibe el influjo de la filosofía escéptica. Durante estos mismos períodos precríticos se desenvuelven aquellas propiedades del espíritu de Kant a las que debe su origen la filosofía crítica.       

 

3. APARICIÓN DE LA FILOSOFÍA CRÍTICA.   El año 1770 alcanza su verdadero punto de vista y pasa sobre los dogmáticos, metafísicos y filósofos de la experiencia.  Con la disertación: La forma y los principios del mundo sensible y del mundo inteligible, y su defensa pública,  por cuyo intermedio se convierte en profesor ordinario de Metafísica y de Lógica.

Sin embargo,  resulta más aconsejable distinguir otra agrupación decenal.  En este caso, el período que transcurre entre 1768 y 1798, porque se trata de toda la edad productiva de un hombre para formar, desarrollar y rematar todo su nuevo edificio científico con los principios por él descubierto.

Durante este periodo de madurez reflexiva,  el pensador alemán   ha escrito: Sueños de un visionario esclarecido por los sueños de la metafísica.  A partir de esta obra rechaza en forma definitiva la metafísica racional  de sus antecesores filósofos germánicos, dando paso con ello a la fase escéptica de su pensamiento.

 En 1768 edita: Del primer fundamento de la diferencia de las regiones en el espacio, que esun texto de filosofía natural.  Y,  treinta más tarde, en 1798,  publica Antropología en perspectiva pragmática.

El cuarto decenio que transcurre entre 1770 y 1780 tiene lugar la época de la pausa memorable entre y famosa disertación y  el ingreso en el Senado académico  de la Universidad de Könisgberg.

El quinto decenio: 1780 a 1790 comprende las fases de construcción del sistema que integran entre otras obras las tres famosas críticas.  En efecto,  se inicia con la Crítica de la razón pura, 1781; sigue con los Prolegómenos a toda metafísica futura que pueda presentarse como ciencia, 1783.

Durante 1784 publica: Idea acerca de una historia universal desde el punto de vista cosmopolita; y además, la célebre Respuesta a la pregunta ¿Qué es la  Ilustración?; continua con la  Fundamentación de la metafísica de las costumbres, 1785; prosigue con la  Crítica de la razón práctica, 1787; y culmina en la Crítica del Juicio, 1790.

Último decenio, 1790 a 1800, el sistema racional así fundado entra  en pugna con los sistemas positivos e históricos, e intenta resolver esta oposición. Esta etapa constituye la  fase poscrítica, y por ende, representa la superación misma de la ilustración.   Corresponde a la culminación del sistema representado por el cierre de  su preocupación que comprende  la filosofía de la religión, la filosofía del derecho y  el diseño de  la antropología.

 En este período se destacan: La religión dentro de los límites de la simple razón, en 1793; El fin de todas las cosas, en 1794, año del conflicto con la censura prusiana;  Por la paz perpetua. Ensayo filosófico, en 1795; Metafísica de las costumbres, en 1997, que incluye los principios metafísicos de la doctrina del derecho y principios metafísico de la doctrina de la virtud; Antropología en perspectiva pragmática, y El conflicto de las facultades, ambas en 1798.

 

 

4.  LA DOCTRINA KANTIANA. Respecto a la bibliografía de este filósofo célibe, al decir de sus biógrafos más autorizados, es interesante anotar que las obras completas de Kant son publicadas por la Academia de Ciencias de Berlín, y otros lugares, Walter de Gruyter y Co, editores, 1902 ss.   Hasta la fecha han aparecido 30 volúmenes de los Escritos completos de Kant, Kants Werke, en inglés;   Ak,  en alemán.

KANTISMO es la denominación que recibe la filosofía crítica elaborada  entre los años 1781 y 1798 por el moderno pensador alemán Immanuel Kant.  A este mismo movimiento se le conoce además como Idealismo trascendental, y también con el nombre de criticismo apriorista, derivados todos ellos de la revolución reflexiva introducida por Kant al aplicar una metodología crítica al uso del entendimiento o razón humana, tanto en sentido teórico como práctico.  Por consiguiente, mediante este término se expresa toda  la concepción filosófica derivada de las tesis centrales de su filosofía  crítica que consistió en superar el racionalismo y el empirismo durante el período histórico de la ilustración europea y americana.

 

IDEALISMO TRASCENDENTAL denomina Kant a la doctrina según la cual, las ideas pertenecen  a la razón y, por ello, no se relacionan con los objetos que pertenecen al dominio del entendimiento.,  En suma,  las ideas pertenecen a la forma misma de ser de la razón y, como ésta marca el uso del entendimiento, se refiere a él.  Por tal motivo, las ideas al darse en la razón no pertenecen al mundo sensible, estando más allá de toda experiencia humana.

Tal cual lo puntualiza el propio autor, “todos los objetos de una experiencia posible para nosotros, dados por intuición en el espacio o en el tiempo, son fenómenos – cosas – son representaciones que se presentan,  a mi conciencia, como entes extensos o series de cambios, no tienen una existencia fundada en sí fuera de nuestros pensamientos”. Sostiene asimismo que, “nuestro idealismo trascendental permite que los objetos de la intuición externa sean en realidad tal como se intuyen en el espacio, y todos los cambios tal como los  representa el sentido interno en el tiempo.”

“En efecto, prosigue,  como el espacio es ya una forma de aquella intuición que denominamos externa, y sin objetos en él no puede haber representación empírica alguna, podemos y debemos suponer en él seres extensos que sean reales, y lo propio ocurre con el tiempo”.  Crítica de la razón pura, cap. vi. t. ii.  El idealismo trascendental como clave para la solución de la dialéctica cosmológica.          

 

5.  CARACTERES DE LA FILOSOFÍA CRÍTICA. Al trazar los rasgos centrales de la filosofía crítica, dos de éstos serán suficientes para definir, acotar al Kantismo. Ambos rasgos distintivos están representados por la “apercepción trascendental” y por el “método trascendental”. Estos aspectos que fueron explicitados en la primera Crítica, la de la razón pura,  son complejos y se extienden de manera diversa y profusa en  todos los escritos de Kant.

El primer aspecto denominado apercepción trascendental está referido fundamentalmente a la identidad  personal y a la autoconciencia, susceptible de  interpretarse como subjetividad o traducirse en términos de la yoidad. El segundo aspecto relativo al método trascendental aparece concebido como el modo revolucionario de resolver los interminables conflictos heredados por la tradición filosófica desde los pensadores griegos hasta David Hume.     

La apercepción trascendental incluye el dato central de la autoconciencia y además la red a priori de categorías que posibilitan cualquier experiencia objetiva.  En su dimensión personal esta noción define diversas concepciones   del idealismo trascendental que incluye la ideas del  “yo”, el concepto de “persona” en sentido primario.  Asimismo abarca un vínculo vital que involucra la concepción de libertad trascendental,  nociones de agente personal, de responsabilidad y de ley moral.

El segundo rasgo,  constituido por el método trascendental, llamado también trascendentalismo,  es bastante complejo e interpretado de manera diversa.  Su espectro hermenéutico abarca desde la esfera  del fundamento de un recurso tácito a lo sobrenatural o suprasensible, entidades que Kant llamaba “nóumenos” o “cosas-en-si”, hasta una pretendida nueva lógica, denominada lógica trascendental con una revolucionaria aplicación a los tradicionales problemas filosóficos.

Este trascendentalismo que se vincula con una posición “arquitectónica” en Kant, implica admitir dos contextos de aplicación.  El primer contexto admite una positiva aceptación de las cosas en sí, en especial de su relación con el yo trascendental y, otro negativo rechazo de un conocimiento genuino de esas entidades suprasensibles, como lo son la  existencia de dios, la inmortalidad del alma y la libertad humana.6.  EL MÉTODO KANTIANO.  El método trascendental se basa en dos rasgos intrínsecos a su sistema; en primer lugar, en su original clasificación el juicio “sintético a priori”,  como resultado de la fusión de la extensión y la validez – universal -  del juicio científico; y  en segundo lugar, en la concepción de una “condición de experiencia posible”.

Ambas características coinciden con la idea de que toda proposición que exprese una condición de experiencia posible tendrá necesariamente que poseer un estatuto especial que pueda ser descrito en términos de la clasificación sintética a priori, tal como acontece con las ciencias físicas, matemática y lógicas.

Lo anterior significa que, por un lado,  la concepción de una experiencia posible restringe el ámbito de lo que puede ser considera conocimiento, que sólo se admite como tal cuando puede ser referido a alguna experiencia posible. 

Por otro lado, esta concepción ofrece un nuevo y constructivo enfoque de la experiencia, en el cual las condiciones de esa experiencia son identificadas a priori y tratadas como el marco fundamental que hace posible a ésta. Esto significa que la condición de una  experiencia posible está gobernada, de manera formal,  por sus principios sintéticos a priori.

Conviene puntualizar que  en opinión del filósofo crítico  los juicios propios de la ciencia son los juicios sintéticos a priori por dos valederos motivos:  Primero,  porque son sintéticos, ya que debido a su extensión amplían nuestro conocimiento; y, segundo, por ser a priori, gozan de validez universal, debido a que por  su necesariedad son válidos en cualquier circunstancia y momento.  

 

Si el kantismo aparece como la superación de la ilustración, ello implica de manera  necesaria que su fundador fue un filósofo que perteneció a la época  ilustrada europea.  No obstante, él corresponde a la época que expresó una actitud mental ya caduca en varios aspectos:

  • La idea que el hombre puede dominar todas las cosas;
  • La fe en el progreso constante de la humanidad;.       
  • La confianza en el optimismo racional.

 

 

7. LA ILUSTRACIÓN EUROPEA.   Por esos motivos, la ilustración pertenece como movimiento histórico al pasado, ya superado,  porque no en vano ha transcurrido el tiempo, han pasado .más de 200 años.  Ilustración, en alemán Aufklärung,  es el movimiento intelectual y filosófico europeo  que alcanzó su máximo apogeo en el siglo XVIII.   Se caracteriza por la idea que las luces de la razón conducirán a la humanidad hacia la felicidad.  De aquí se deriva la semejanza  de la ilustración con las luces.

 

Los pensadores ilustrados creían en el poder liberador de la razón humana y en el progreso social, de ahí, que fueran por lo general muy críticos con la sociedad de su época.  En la definición que en 1784 realizó Kant de la Ilustración,  luego de haber sido publicada la primera edición de la Crítica de la Razón Pura, se refiere a ella como el período en que la humanidad alcanza la mayoría de edad y rompe con todo tipo de tutelaje previo al tomar plena conciencia de su propia libertad.     

En este sentido, el filósofo prusiano se mantiene en un punto equidistante entre una actitud ingenua y una actitud hostil hacia la ilustración. Sin embargo, a pesar de ser Kant el prototipo de la fusión de naturalismo y racionalismo, se convirtió a su vez, en el superador de la ilustración.  Por intermedio de la crítica fundamental de los principios de la naturaleza y de la razón, el filósofo célibe destruye el iluminismo y crea una nueva época reflexiva en occidente que tendrá influencia  sobre todo en el ámbito de la ética y de la filosofía moral.

 

El movimiento que surge de tan macizo y constructor pensar se denomina idealismo trascendental, el que luego dará origen al denominado idealismo alemán. Está basado en la idea  que “la filosofía existe como tal desde el momento en que conoce sus propios límites”.   En consecuencia, la filosofía de Kant representa un hito intelectual  decisivo y también una reforma  de la ilustración.

 

8. MANDATO ILUSTRADO.  SAPERE AUDE  ¡ ATRÉVETE A SABER ! Es la  consigna de la época que Kant asumió ( Was ist Aufklärung, VII. 35) elevándola a la categoría de principio orientador.  En este sentido, a la ilustración hay que entenderla a la distancia histórica, luego de los dos siglos transcurridos como una extrema mixtura de racionalismo y de naturalismo, de los que a su vez, Kant será           el más perfecto paradigma.

La ilustración  concebida como proceso intelectual significó la superación de errores y prejuicios mediante el juicio propio, la gradual renuncia a los intereses  individuales y la emergencia progresiva de la razón general.  Tal fue la aspiración común de esa época.  Este proyecto llevó a Kant a formular y practicar una crítica de toda filosofía dogmática y al descubrimiento del fundamento último de la razón.

 Respecto de la idea de crítica el autor señala que ”nuestro siglo es propiamente el siglo de la crítica, a la que es preciso que todo se someta.  La religión y la legislación, alegando la primera su santidad y la segunda su majestad, pretenden a menudo sustraerse de ella; pero entonces atraen sobre sí justificadas sospechas y no pueden pretender esa estima sincera que la razón acuerda solamente a lo que ha podido soportar su examen libre y público”. Obras Completas de Kant, (Kant´s gesammelte Schriften)  vol.  IV. A. XIII

El principio básico  de la razón está en la autonomía, en la libertad como capacidad para regirse por sus propias leyes.  En este sentido se afirma que la razón humana es legisladora de si misma, motivo por el cual se denomina autonomía moral a  tal capacidad, en la medida que es auto legisladora; por tal impronta, la normativa moral, la moralidad imperante origina una ética autónoma.  El mejor representante  de esta posición será  Immanuel Kant.

 

9.  CONCEPTO DE LIBERTAD . En relación a la concepción kantiana de la libertad es útil transcribir un pasaje extraído de  la Crítica de la razón pura, donde señala: “ Una constitución que tenga por fin la mayor libertad humana, fundada en leyes que permitan coexistir a la libertad de cada uno con la libertad de todos los demás ( no me refiero a la mayor felicidad posible, pues ella derivaría por sí misma d ello), es, al menos, una idea necesaria que debe servir de base no solo a los grandes lineamientos ( im resten Entwurfe) de una constitución civil, sino también a todas las leyes, y en la cual es preciso abstraer, desde el comienzo, de los obstáculos actuales, que quizá resultan menos inevitablemente de la naturaleza humana que del desprecio en que se ha tenido a las ideas genuinas en materia de legislación”.

 

Y el filósofo crítico continua sosteniendo en  la obra citada  que: 

“ En efecto, nada puede haber más perjudicial ni más indigno de un filósofo que invocar, como el vulgo, una experiencia supuestamente contraria, que empero jamás habría existido si en el momento oportuno se hubieran establecido esas instituciones basadas en aquellas ideas, y si, en lugar de estas, conceptos groseros – precisamente por provenir de la experiencia – no hubieran hecho naufragar todo buen proyecto. Cuanto más conformes a estas ideas fueran la legislación y el gobierno más escasas serían las penas; pero eso  es del todo razonable afirmar (como hace Platón) que si la legislación estuviese plenamente de cuerdo con estas ideas no habría necesidad de castigo”.

“ Ahora bien, aun cuando jamás pudiera llegarse a esto, la idea es, no obstante, totalmente justa cuando toma este máximo como arquetipo y se rige por él para acercar cada vez más la constitución legal de los hombres a la mayor perfección posible.  En efecto, cualquiera que sea el grado más allá del cual la humanidad no pueda avanzar, y por grande que sea entonces el abismo que necesariamente deba subsistir entre la idea y su realización, nadie puede determinarlo, puesto que, precisamente, se trata de la libertad, que puede sobrepasar todo límite fijado”  (B. 373-74; G. S. Vol. III, págs 247-248).  

A partir de esta autonomía de la razón es posible entender que a través de la crítica de ella,  vale decir, mediante el juzgamiento de esta facultad superior del entendimiento humano, efectuado por Kant,  ”se dará paso a dos instante relevantes de su pensamiento ”. 

En este  sentido hay que entender que el racionalismo subyacente significa ante todo libertad  y, con mayor exactitud, libertad en un doble sentido:

 1. Con relación a cualquier autoridad y coacción exteriores; éste proceder humano representa el sentido negativo de la libertad; y

 2.  Con relación a nuestras propias pasiones, que nos atan al mundo exterior; éste modo de obrar constituye el sentido positivo de la libertad..

 

Luego, el primer instante indica que la razón es una y singular y que funciona ora como razón pura, ora como razón práctica.  El segundo instante se refiere al proceder a priori del entendimiento a través de categorías trascendentales, motivo que justifica y valida la creación de un aparato conceptual innovador para la época, no obstante poseer un fundamento histórico asentado en la secular tradición de la filosofía occidental y que de paso, lo convierte en un  léxico renovado. 

Esta forma de pensar inaugurada por el filósofo crítico en que prescinde en gran medida de los juicios a  posteriori basados en la experiencia validada por la verificación empírica, es lo que se denomina idealismo trascendental. El sentido de trascendental en el ilustrado pensador alemán queda referido a la investigación que efectúa para buscar el conocimiento originario de este mundo y de nuestro saber objetivo. 

 

Por ello,  la crítica de la razón busca en la estructura profunda del sujeto – dada en su propia experiencia cognitiva – expresado en su “paso atrás” reflexivo los elementos apriorísticos que contribuyen a la subjetividad teórica, de la cual surgen las ideas.  De aquí también se deriva  los concepto de ideas trascendentales. 

 

11. UNA FILOSOFÍA CIENTÍFICA BASADA EN LA RAZÓN CRÍTICA. La razón constituye uno de los principales problemas filosóficos en la época de la ilustración.   Por ello  el profesor Kant se encuentra con el origen de la razón, así como también con sus límites tanto en lo teórico como en lo práctico.   En consecuencia, al tropezar con los límites de la razón, habrá de realizar una investigación previa; una fase de  fundamentar la posibilidad de la filosofía como ciencia. 

Por ende, la filosofía comienza por una teoría de la filosofía, como una teoría de una metafísica científica,  antes que investigar las cuestiones tradicionalmente llamadas metafísicas: Dios, la libertad y la inmortalidad.  Aquí aparece expresada de nueva la idea de que “la filosofía existe como tal desde el momento en que conoce sus propios límites”.    

 En este sentido, la cuestión de la metafísica  considerada como ciencia introduce un tema filosófico de una desconocida radicalidad.  Tal radicalidad exige un nuevo modo de pensar.  El  fundador del idealismo trascendental lo encuentra en la crítica trascendental de la razón.  Para ello analiza las posibilidades de ésta e inaugura un estilo de filosofía científica, sin dejar de señalar sus límites.

La cuestión de la filosofía autónoma se resuelve investigando los problemas básicos; luego, una filosofía autónoma como ciencia racional  supone que el conocimiento y la acción humana, en el ámbito del derecho, la historia, la religión y la  estética y la  teleología, ofrecen ciertos elementos que son válidos independientemente de la experiencia ya que sólo con esa condición pueden conocerse filosóficamente y no sólo por experiencia.

En síntesis, esto explica la validez universal y la necesidad del verdadero saber, de la conducta moral, a pesar de la finitud manifestada, receptividad y sensibilidad, del ser humano.  Por ende, el  sentido del problema filosófico del pensador germánico,  consiste en mostrar que en los diversos campos científicos están constituidos por elementos independientes de la experiencia, a priori.

 

12.  LA REVOLUCIÓN FILOSÓFICA DE KANT.   El proyecto filosófico del prusiano solterón pensador  consiste de una parte,  en construir una filosofía científica  que exige además que esos elementos independientes de la experiencia se puedan encontrar mediante un método y exponer de modo sistemático.  Esto se realiza mediante la crítica trascendental de la razón.  Tal descubrimiento de elementos no empíricos y la crítica de la razón como método de análisis, constituye una revolución para el pensamiento tradicional de la época.

 

Por consiguiente, la modificación del escenario filosófico: en el ámbito de la epistemología con la teoría del conocimiento y la teoría del objeto, en el de  la ética, la filosofía de la historia, la filosofía de la religión y la filosofía del arte, representan un aporte revolucionario, radical para el filosofar clásico e ilustrado del siglo XVIII.

 

De otra parte,   los conceptos claves de la filosofía kantiana son: crítica, razón y libertad porque corresponden a las palabras decisivas en la época de la revolución francesa, esto es, entre 1770 y 1815, de manera aproximada.  A ello se agregan temas como: los conocimientos a priori y a posteriori; los juicios sintéticos y analíticos  como fundamento de las ciencias; los argumentos trascendentales; las ideas regulativas y constitutivas; el imperativo categórico o la autonomía de la voluntad.

 

Por estos y otros decisivos motivos, Kant es alguien más que un  clásico eminente de la filosofía y un interlocutor importante de la época actual.  Al mismo tiempo,  es uno de los representantes más significativos de aquel período - de tiempo eje – así calificado por Jaspers, y que ha determinado esencialmente el pensamiento y la vida socio política hasta el presente.

 

El idealismo trascendental está constituido por el sujeto y la cosa en sí – que son incognoscibles -, pues ambos contribuyen a la síntesis cognoscitiva.  Luego, esta posición no corresponde a un idealismo material e empírico – a los  que el filósofo postilustrado se opone -, sino que para este idealismo material el autoconocimiento sería una experiencia inmediata de la cual se infiere el mundo externo.

 

 En este sentido, el mundo externo lo dividía en problemático y en dogmático. El origen de tal distinción descansa en que es problemático si considera que la existencia de los objetos externos es dudosa e indemostrable Y es dogmático si considera que tal existencia es falsa o imposible de justificar de manera lógica.

13. DEMOSTRACIÓN DEL IDEALISMO KANTIANO.  En el idealismo trascendental  concurren dos instancias claves que lo constituyen arquitectónicamente de manera estructural y funcional.

De una parte, la autoconciencia dada en a apercepción trascendental y en la red a priori de las categorías que informan toda experiencia objetiva.  De otra parte, el método trascendental para acceder a la realidad universal por intermedio de la formulación de juicios sintéticos a priori, constitutivos universales de toda ciencia y del concepto de “condición de experiencia posible”.

A través del idealismo trascendental se intenta demostrar la existencia de los objetos en el espacio como objetos fuera de nosotros.  De este modo se salva el realismo inherente al idealismo trascendental, toda vez que Kant se autodefine como realista empírico al unir racionalismo y empirismo.

  La forma argumental del idealismo trascendental se expone a través de la racionalidad crítica  en la siguiente prueba demostrativa:

Soy consciente de que mi propia existencia se da en el tiempo;
esta autoconciencia es empírica;
el tiempo requiere algo que cambie y algo que no cambie ( cosa probada en la Primera analogía,  en la que se trata del  Principio de  permanencia de la sustancia);
el cambio es inteligible cuando hay un criterio según el cual se determina lo que no cambia;
la autoconciencia está constituida por un flujo continuo de representaciones. (Es una sucesión de fenómenos de conciencia);

ahora bien, si he de conocer mi propia conciencia, requiero algo que no cambie;
pero lo que no cambia no puedo encontrarlo en mí mismo (por el);
Luego, ha de estar fuera de mí.  

 

 

14. PRESENTACIÓN SISTEMÁTICA DEL KANTISMO. A modo de síntesis conclusiva, la filosofía crítica, el  idealismo trascendental, el sistema del racionalismo crítico, el criticismo a priori, o simplemente el Kantismo, ser puede  representar  mediante una ordenación temática de las principales obras traducidas  al español, que muestra la  siguiente estructura.

EPISTEMOLOGÍA Y TEORÍA DEL CONOCIMIENTO:

Principios formales del mundo sensible y del inteligible,  CSIC, Madrid, 1996.
Crítica de la razón pura,  Alfaguara editores, Madrid, 1978.
Prolegómenos a toda metafísica futura que pueda presentarse como ciencia, Ediciones Istmo, Madrid, 1999.


ÉTICA:

Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Ariel, Barcelona, 1996.
Crítica de la razón práctica, Alianza Editorial, Madrid, 2000.
Teoría y práctica. Editorial Tecnos, Madrid, 2000.
La metafísica de las costumbres. II. Doctrina de la virtud. Editorial Tecnos, Madrid, 1989.
Kant. Antología. Ediciones Península, Barcelona, 1991.
Lecciones de ética,  Editorial Crítica, Barcelona, 1988.


FILOSOFÍA  POLÍTICA Y JURÍDICA:

Teoría y práctica. Editorial Tecnos, Madrid, 2000.
Sobre la paz perpetua.   Editorial Tecnos,  Madrid, 1999.
La metafísica de las costumbres. I. Doctrina del derecho. Editorial Tecnos, Madrid, 1989.
      
 
FILOSOFÍA DE LA HISTORIA:

Ideas para una historia universal en clave cosmopolita y otros escritos sobre filosofía de la historia. Editorial Tecnos,  Madrid, 1994.
Hacia la paz perpetua. Un esbozo filosófica.  Biblioteca Nueva, Madrid, 1999.
Teoría y práctica,  Editorial Tecnos, Madrid, 2000.
 Kant. Antología,  Ediciones Península, Barcelona, 1991.
 
FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN:

La religión dentro de los límites de la mera razón, Alianza editorial, Madrid, 1991.
La contienda entre las facultades de filosofía y teología,  Editorial Trotta, Madrid, 1999.
Lecciones sobre filosofía de la religión,  Ediciones Akal, Madrid, 2000.

ESTÉTICA Y TELEOLOGÍA:

Primera introducción a la Crítica del Juicio,  Editorial Visor, Madrid, 1987.
Crítica del Juicio, Editorial Espasa-Calpe, Madrid, 1977.

ANTROPOLOGÍA:

Antropología en sentido pragmático, Alianza editorial, Madrid, 1991.
Antropología práctica, Editorial Tecnos, Madrid, 1990.

PEDAGOGÍA:

Sobre pedagogía, Akal Ediciones, Madrid, 1983.
  

 

15. APARATO DOCUMENTAL 

 

1. BIBLIOGRAFÍA

Kant, Immanuel. ANTROPOLOGÍA EN SENTIDO PRAGMÁTICO. Versión española de José Gaos.  Alianza Editorial, Madrid, 1991.

Kant, Immanuel. ANTROPOLOGÍA PRÁCTICA. Traducción de Roberto Rodríguez Aramayo. Editorial Tecnos, Madrid, 1990.

Kant,  Immanuel.  CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA.  Traducción de Pedro Rivas. Alfaguara Editores, Madrid, 1978.

Kant, Immanuel.  CRÍTICA DE LA RAZÓN PRÁCTICA.  Traducción de Roberto Rodríguez Aramayo. Alianza Editorial, Madrid, 2000.

Kant,  Immanuel.  CRÍTICA DEL JUICIO. Traducción de José Rovira Armengol. Editorial Losada, Buenos Aires, 1992.

Kant,  Immanuel. EN DEFENSA DE LA ILUSTRACIÓN. Traducción de Javier Alcoriza y Antonio Lastra. Alba ediciones, Barcelona, 1999.

Kant, Immanuel. FUNDAMENTACIÓN DE LA METAFÍSICA DE LAS COSTUMBRES. Traducción de José Mardomingo.  Ariel Ediciones,   Barcelona, 1996.

Kant, Immanuel.     IDEAS PARA UNA HISTORIA UNIVERSAL EN CLAVE COSMOPOLITA Y OTROS ESCRITOS SOBRE FILOSOFÍA DE LA HISTORIA. Traducción de Roberto Rodríguez Aramayo y Concha Roldán Panadero. Editorial Tecnos, Madrid, 2001. 

Kant, Immanuel. LA CONTIENDA ENTRE LAS FACULTADES DE FILOSOFÍA Y   TEOLOGÍA. Traducción de Roberto Rodríguez Aramayo. Editorial Trotta,  Madrid, 1999.

 

Kant, Immanuel.     LA METAFÍSICA DE LAS COSTUMBRES. Traducción de Adela Cortina y Jesús Conill.  Editorial Tecnos, Madrid, 1989.

Kant, Immanuel.     LA RELIGIÓN DENTRO DE LOS LÍMITES DE LA MERA RAZÓN. Traducción de Felipe Martínez Marzoa. Alianza Editorial, Madrid, 1991. 

Kant,  Immanuel.  LECCIONES DE ÉTICA. Traducción de Roberto Rodríguez Aramayo y Concha Roldán Panadero. Editorial Crítica, Barcelona, 1988.

Kant, Immanuel.  LECCIONES SOBRE FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN. Traducción de Alejandro del Río y Enrique Romerales. Ediciones Akal,  Madrid, 2000.

Kant, Immanuel.  OPÚSCULOS DE FILOSOFÍA NATURAL. Traducción de Atilano Domínguez. Alianza Editorial, Madrid, 1992.

Kant, Immanuel. PRIMERA INTRODUCCIÓN A LA CRÍTICA DEL JUICIO. Traducción de José Luis Zalabardo. Editorial Visor, Madrid, 1987.

Kant, Immanuel. PRINCIPIOS METAFÍSICOS DE LA CIENCIA DE LA NATURALEZA. Traducción  de José Aleu Benítez. Editorial Tecnos,  Madrid, 1991.

Kant, Immanuel. SOBRE LA PAZ PERPETUA. Traducción de Joaquín Abellán. Editorial Tecnos, Madrid, 1999.

Kant, Immanuel. TEORÍA Y PRAXIS. Traducción de Carlos Correa. Editorial Leviatán, Buenos Aires, 2003. 

Kant, Immanuel. TRANSICIÓN DE LOS PRINCIPIOS METAFÍSICOS DE LA CIENCIA NATURAL A LA FÍSICA. (Opus Postumum). Edición a cargo de Félix Duque.  Editorial Anthropos, Madrid, 1991.

 

2. LITERATURA SOBRE KANT.

Abad, Juan J.  et alter. HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. McGraw- Hill/Interamericana, Madrid, 1996.

Aramayo, Roberto R. IMMANUEL KANT. La utopía moral como emancipación del azar. Editorial Edaf, Madrid, 2001.

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SANTIAGO, OCTUBRE de 2005.               Prof. RICARDO ANDRADE ITURRA

 
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