Luís Rivero Cornejo:
Un cambio radical en el sistema de educación
Por Cristián Hernández

 El Rector de la Universidad de Chile, ha dejado claramente establecido que la educación no se puede regir solamente por las leyes de mercado y la necesidad de contar con una mayor presencia del Estado para incentivar la mayor calidad de los servicios que presta el sector público, además de un mayor control y transparencia en los temas de la educación superior.

 

¿Cuál es el nivel de la educación superior chilena en comparación con el resto de Latinoamérica?

Con el resto de Latinoamérica nuestra educación no es fundamentalmente distinta, creo que en muchos aspectos estamos por debajo, por ejemplo del sistema brasilero que es mucho mas competente en formación de post grados, hay mas recursos para eso, a nivel de pre grados estamos en estándares muy similares a países como México, Costa Rica, a pesar de que en estos países aun no a existe un crecimiento tan fuerte en la educación superior, que obviamente también tiene relación con la calidad.     Aún así, creo que estamos mejor que otro países latinoamericanos porque aquí existe un vinculo muy fuerte entre  investigación  y enseñanza,  lo que la mantiene al día y se gradúan profesionales que son de buena calidad, a pesar de esto la calidad es bastante variable, pero eso es algo que se  esta corrigiendo tratando de corregir, en general respecto de Latinoamérica estamos dentro del promedio.
Es un nivel aceptable respecto de Latinoamérica, ahora, respecto del resto del mundo industrializado, estamos muy por debajo, porque, el país tiene poco recursos empleados en el tema, especialmente son pocos los recursos públicos y esta es un área que requiere sustancial inversión en la formación de médicos, biólogos, científicos ya que es algo caro y complejo. Creo que el país esta sub invirtiendo en educación en general y particularmente en la  educación superior y en el ranking de competitividad que recién se publico hace una o dos semanas, Chile aparece en los primeros lugares en su economía pero respecto de la educación superior aparece en el lugar cuarenta, entonces eso indica que estamos bastante por debajo de lo que ocurre con el mundo. Esto debido que aquí hay algunas islas, hay algunas actividades que son comparables internacionalmente, pero, en general, estamos muy bajo del promedio del mundo con el que me gustaría que nos comparemos.

 

¿Cree usted que la calidad de nuestra educación superior se verá afectada debido a que  algunas universidades han decidido acortar la duración de sus carreras en años?

Yo creo que si, porque aquí el problema fundamental por ejemplo, respecto de Europa, la calidad de nuestra educación media es muy baja y por lo tanto las universidades tienen serios problemas para realizar un trabajo formativo adecuado, con estudiantes que tiene  un nivel  inadecuado, por lo tanto tienen que implementar muchos programas remediales, y reeducar en muchas ramas, esto incluye cuestiones tan básicas como matemática o la capacidad de expresión oral y escrita, entonces, rebajar la duración de las carreras  en ese escenario yo creo lleva necesariamente a menor calidad y eso se puede explicar por razones de mercado, porque se rebaja la duración de las carreras entonces, puede vender también más post grados, pero lleva a una disminución de la calidad sin ninguna duda. En Europa es distinto, se está pensando en la disminución de los años de las carreras porque la calidad de los estudiantes es mucho mayor y además, ellos tienen un sistema más integrado entre pre grado y el post grado de lo que tenemos nosotros, hoy día, en nuestra cultura el post grado es un electivo y eso va a tomar mucho tiempo para que cambie, por eso digamos, todo ese entusiasmo en reducir la duración de las carreras, creo es un entusiasmo político, porque eso también disminuye el compromiso del estado, en cuanto a los créditos universitarios, que hasta ahora son a cinco o seis años van a disminuir a tres. Bueno, va a ser una manera fácil de sacar las cuentas y por lo tanto podemos tener más estudiantes por la misma plata, pero yo creo que esa es una cuenta fácil y cortoplacista, yo creo que se debiese privilegiar la calidad, sin desconocer que podemos hacer más óptimo el uso del tiempo porque ciertamente en muchas universidades la extensión de las carreras también está muy sobre dimensionada, pero ponerlo como a priori que todas las carreras deben reducir su duración en el tiempo me parece que atenta contra la calidad.

 

¿Está usted de acuerdo  que profesionales extranjeros de diversas áreas vengan a ejercer a Chile sin ningún tipo de evaluación previa por la autoridad, esto incluyendo a los profesionales de países desarrollados?

No, no estoy de acuerdo porque hay mucha variedad de formación en lo que se refiere a estándares de calidad. En Chile, sabemos que hay médicos y médicos, eso es lo que se ha llamado por parte de algunos, libertad de enseñanza. La cuestión es que hay distintos estándares, distintas calidades y una universidad, puede formar un médico francés distinto a otra universidad francesa y uno puede ser del estándar que requerimos aquí en Chile y otro no, de manera que es fundamental tener un sistema de correspondencia, reconocimiento, de revalidación de los títulos; eso a mi parece fundamental y es lo que hacemos nosotros en la Universidad de Chile. Tenemos   convenios internacionales que dan reconocimiento automático con algunos países latinoamericanos como Ecuador, Uruguay, Colombia y Brasil. Los tres primeros son convenios que tienen ya casi cien años, o sea estos convenios se suscribieron cuando en Chile había una o dos universidades y cuando en Ecuador probablemente había una universidad, un médico que salía de alguna universidad de Ecuador podíamos saber más o menos el tipo de médico que era y lo mismo ocurría a la inversa, con los médicos chilenos, pero, hoy en día eso a cambiado. Hoy en Chile tenemos más de sesenta universidades y probablemente debemos tener unas quince o veinte carreras de medicina y lo mismo en Ecuador, entonces, cuando llega un médico ecuatoriano uno realmente no sabe que calificación y que competencias tiene, eso significa que tiene que pasar por un exámen de acreditación, y eso es lo que nosotros hacemos en la Universidad de Chile. Pero creemos que es mucho más sano que el país tenga un sistema de acreditación profesional, es decir, todos los profesionales que salen de las universidades tengan que dar un exámen para poder desempeñarse en los respectivos cargos, eso es urgente en mi opinión, en medicina y odontología, pero, igualmente importante en ingeniería y así en todas las disciplinas porque, más allá, que nos guste que vengan extranjeros a trabajar a Chile es una cosa de hecho eso va a ocurrir y va a seguir ocurriendo tal y como muchos chilenos van a ir a otras partes del mundo, de manera que a mi me parece, que tener un sistema de exámenes que habiliten profesionalmente a las personas es indispensable y creo que es absolutamente irresponsable  mantener en estos tiempos, un reconocimiento para cosas tan delicadas como, medicina u odontología,  que son fundamentalmente reconocimientos burocráticos, es decir,  llevar el título a un escritorio, alguien mira, ve la fotocopia, se le coloca un timbre y la persona es médico en Chile y entonces pasan todas estas cosas de las cuales nos enteramos por los medios, además por el mismo sistema caen en la misma condición justos por pecadores.

Relacionado con el mismo tema, qué solución propone usted para controlar tanto la calidad como cantidad de estos profesionales que llegan a nuestro país cada año teniendo en cuenta la gran cantidad de profesionales chilenos que se titulan cada año y salen de las universidades y no encuentran trabajo?

 

Bueno, ahí ocurren dos cosas, yo creo que el sistema tiene que basarse en una habilitación profesional basada en un exámen, si yo salí de médico de la universidad A doy un exámen que está tomado con ciertas reglas y ese exámen me habilita para poder desempeñarme como médico, de manera que el título de la universidad es una cosa pero la habilitación para desempeñarse es otra cosa y eso se hace en muchos países del mundo y soluciona muchos problemas. Después aquí hay un problema de desajuste porque, efectivamente hay muchos médicos en Chile, pero, no están en los servicios públicos donde se les necesita, entonces ese déficit que hay, yo no creo que sea tanto de producción de médicos sino que es más bien una falta de reglas adecuadas para que los médicos efectivamente se incorporen a la salud primaria. En el pasado los médicos estaban obligados hacer zonas y por lo tanto tenían que servir obligadamente en un hospital público y con eso podían seguir con su carrera, lo mismo a los profesores que también se les exigía estar cierto tiempo fuera de Santiago para poder ejercer, o sea, se tienen que mejorar las reglas. Esto de creer que el mercado soluciona todo, no es viable y por otro lado esta evidencia de que hay tantos profesionales desempleados, pero, que al mismo tiempo, estemos recibiendo profesionales de otras partes del mundo, habla de que probablemente la calidad de profesionales que se están formando no es la mejor y por lo mismo no están siendo empleados. Entonces yo creo que tener un sistema de calificación o habilitación profesional basado en un exámen en primer lugar y en segundo lugar tener un sistema de acreditación de universidades para que estas, dentro de su estilo busquen la mejor calidad formativa, me parece que son dos instrumentos indispensables para tener un sistema que sea más eficiente y no solamente que produzca, o sea en muchas partes se ha logrado producir profesionales en cantidades importantes, pero, hay un enorme sub empleo de esa misma población. Existe la experiencia de otros países, y yo creo que el fenómeno es preocupante.

 

Respecto de los médicos ¿Usted les haría algún tipo de reproche moral por no querer trabajar en el sistema público de salud o cree que están en todo su derecho?

Eso esta dentro de las reglas que nos hemos dado como país, aquí hay libertad, yo creo que hoy día la educación se ve también como un negocio y las personas obtienen su formación educativa ya sea, se endeuden o la financien directamente, de lo que hablamos que es pagada,  entonces no se puede ir a un médico y decirle mire usted tiene la obligación trabajar  en un servicio público, claro están las universidades públicas como ésta, pero así todo los estudiantes que han salido de aquí de medicina lo han hecho con crédito o pagándose ellos. Bueno, hay un subsidio y ciertamente aquí es mas barato estudiar, que en otras universidades entonces, aquí hay un tema de país y es que estamos pagando los costos de lo que hemos fabricado y hemos fabricado un sistema en que cada uno ¿para su salto? O sea yo estudio porque yo estoy haciendo una inversión y por  lo tanto quiero recuperar mi inversión y si para eso tengo que trabajar en el sector privado o en el sector público yo voy a elegir pero no estoy obligado a ninguna de las dos cosas, o sea la formación profesional perdió un poco la vocación de servicio público y eso es grave y es lo que estamos pagando hoy día y por lo tanto la receta para corregir eso es en el corto plazo mejorar las condiciones de empleo que hay en el sector público porque con lo que se paga a los médicos, evidentemente no se pueden conseguir buenos médicos y tenemos que terminar con esta figura  de traer médicos extranjeros que a veces no son médicos, entonces, es realmente malo sobre todo porque estos son los profesionales que van a atender a la gente mas pobre del país, entonces es vergonzoso que tengamos que enfrentarlo de esa manera.
Lo segundo es que yo iría más por recuperar una formación con vocación pública pero eso tiene que ver también con una mayor responsabilidad del Estado en esta materia, ya que el Estado y representante del bien común no puede decir: mire, que los médicos vayan a servicios públicos pero yo no voy a poner ni un peso para eso, hoy día eso no funciona. Entonces tiene que haber un cambio de enfoque y también hay que tener un cambio en el enfoque valórico de la educación, ya que si ésta es un negocio y los que tienen mayor dinero van a mejores colegios de enseñanza media y después van a buenas universidades y se pueden pagar las carreras, a esas personas no les podemos exigir que vayan  a cumplir una labor social, de entrega, porque han sido formados toda su vida con una óptica de mercado, eso es lo que hemos hecho y permitido como sociedad. Creo que hay que cambiar las bases del funcionamiento del sistema y lo mismo ocurre en muchas otras profesiones, un buen ingeniero comercial por ejemplo no va a trabajar a una municipalidad va a ir a trabajar a una buena empresa donde le pagan dos o tres veces más, un ingeniero tampoco va a ir a trabajar a un ministerio, un buen ingeniero buscará trabajo en una empresa privada, una gran minera y evidentemente ese es el incentivo que le hemos dado, eso no está mal, naturalmente pero, si queremos corregirlo hay que poner un esfuerzo distinto desde el Estado y sino, tenemos que resignarnos a esta situación de desmedro de los más pobres que no tienen acceso a los servicios de los profesionales mejor calificados, porque estos están el sector privado.

 

¿Usted está de acuerdo que se congelen tanto la creación de nuevas universidades privadas como las carreras que son de mayor demanda?

No, yo no estoy de acuerdo porque me parece que ese no es el mecanismo adecuado, como podría uno decir: mire hoy día hay demasiados arquitectos, entonces voy a congelar la carrera de arquitectura, o sea, que información tengo yo para decir algo como eso. Claro, hay cosas que son más importantes como el derecho en que se están formando mil y tantos abogados por año pero así todo es argumentable de que esos abogados van a distintos tipos de trabajo en el sector público, además hay un incremento en el empleo obviamente con todo esto de la nueva reforma procesal penal. También los periodistas por ejemplo, se producen muchos periodistas pero estos hoy tienen un rango de empleo que es muy amplio no solo como periodistas, sino que muchos trabajan en relaciones públicas, comunicaciones, temas publicitarios que tiene que ver con los diseños de las empresas, entonces es muy difícil tener información.
Yo creo que lo mejor es darle más información a la familia chilena, porque las familias ponen a veces a sus hijos en cualquier carrera porque les parece, y al final de cinco años de sacrificio se dan cuenta de que lo que parecía no funcionó. Yo creo que deben tener más información y eso es lo que está tratando de hacer ahora el Ministerio de educación, para que las personas sepan cual es el campo ocupacional y cual es el salario al egresar de determinada carrera y de un tipo de universidad, creo que eso tiene que ser transparente, tal y como, cuando voy de compras  se lo que estoy comprando, lo que vale, etc. si me equivoco no puedo pedir que me cambien el producto ya que me equivoque yo. Pienso que debe ser lo mismo en una carrera, en el ambiente en que hemos diseñado el sistema este, debe tener más información. Creo que esto de que el  Estado, una oficina o etc. congele una carrera eso lleva a enormes arbitrariedades que hay que evitar, pienso que debemos ser muy rigurosos, porque la Universidad de Chile por ejemplo forma cierto tipo de abogados pero los que forma otra universidad son abogados de distinto corte, probablemente van a funcionar en un ámbito distinto de estos abogados que va a ser a lo mejor en el ámbito de las grandes empresas y quienes van a ser los abogados para las medianas empresas o para el servicio público, entonces uno no puede actuar arbitrariamente, creo que hay que ser muy cuidadoso.
Desde luego aquí el rango mínimo debe estar dado por calidad, la calidad no significa que todos deben formar los mismos abogados. Calidad en términos de ciertos estándares que tiene que cumplir evidentemente si son abogados de un tipo o de otro me parece que es de una normativa seria sobre calidad. Además la información a las familias chilenas creo que es un camino correcto y obviamente evitaría que haya tanta gente estudiando una misma carrera como periodismo, psicología derecho, etc. mientras por otro lado el país tiene déficit, pero por un tema cultural, como ocurre con las carreras técnicas por ejemplo, en que las familias chilenas prefieren, por una cuestión de status que sus hijos a estudien derecho o periodismo, porque  obviamente miran las carreras técnicas como de segunda clase y eso es claramente un problema cultural. Las cosas son mucho más prometedoras para las carreras técnicas que para las carreras profesionales, de manera que también hay un tema que corregir y también en la formación universitaria, en el área de ingeniería ya que requerimos mucho más ingenieros, especialmente en minas y  probablemente, no tantos  psicólogos y periodistas o ingenieros comerciales, pero ahí hay que hacer una inversión, o sea en este país se gradúan mil y tantos periodistas por año y cuarenta ingenieros de minas por año.
Esos son los desajustes que se han provocado porque el país se ha inclinado hacia una política de mercado, ésta soluciona muy bien temas de corto plazo pero hay cuestiones que tiene que ver más con el largo plazo.

 
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