Prevenir es mejor que curar

Por Daniela Rojas Ovalle

1Se están tomando medidas. El Gobierno decidió entregar gratuitamente anticonceptivos a los adolescentes mayores de 14 años –edad considerada jurídicamente como de total discernimiento- sin la autorización de sus padres. Todo con tal de paliar los altos niveles de embarazos adolescentes y abortos clandestinos. Obviamente una decisión de este tipo no iba a estar exenta de polémica, y fue así que los diversos grupos conservadores de nuestro país dieron un grito en el cielo al ver amenazadas la “moral y buenas costumbres”. Que la  determinación “promueve la sexualidad  precoz”,  “vendrá una explosión del SIDA”, “atenta contra el concepto de familia” y que es una “solución pobre e inmoral” son algunos de los dardos lanzados. El “derecho a pataleo” es aceptable, pero ¡vamos! ¿No será mucho criticar hasta los suspiros de la mandataria? Una cosa es clara, y concuerdo absolutamente con quienes se oponen a la medida: es necesaria una correcta y responsable educación sexual. Hay que tener en cuenta que en muchos colegios se enseña reproducción en vez de sexualidad, pero tampoco debemos olvidar que todos tenemos los mismos derechos, ¿por qué privar a los adolescentes de más escasos recursos de métodos anticonceptivos, si los niños de Las Condes y Vitacura tienen acceso a ellos? -se han vendido 1.339 cajas en Las Condes, mientras que en comunas como La Cisterna, Los Espejo o La Pintana no se superan las 334 ventas-. Según cifras del INJUV, en el quintil de menor ingresos un 20,6% de las jóvenes menores de 20 años son madres; mientras que en el de mayor ingreso, sólo un 2,3%. Sabemos entonces que una joven de La Pintana seguramente no podrá pagar los 8 mil pesos que cuesta el Postinor 2, ¿entonces permitimos que se embarace? Y si es un embarazo no deseado, ¿dejaremos que arriesgue su vida en un aborto?

Algunos alcaldes –Pablo Zalaquett y Gustavo Hasbún- se han resistido a la entrega gratuita de la píldora asegurando, entre otras cosas, que debe ser con autorización de los padres. Sí claro, es lo óptimo contar con la confianza y apoyo de ellos, pero nuevamente aterricemos. Me pregunto en qué mundo de Bilz y Pap viven… Si las comunicaciones entre padres e hijos fuesen óptimas no existirían la drogadicción o alcoholismo adolescente. Si fuesen óptimas no habría embarazos no deseados ni abortos. Si fuesen óptimas no habríamos llegado a ésto. Y  de que promoverá la sexualidad precoz -según dijo la senadora Soledad Alvear- es algo cómico. Como si los chicos fueran a practicar la abstinencia sexual por no contar con una adecuada precaución. Jacqueline van Rysselberghe, alcaldesa de Concepción, vaticinó que se provocaría una explosión del VIH. Si su sector ni siquiera apoya las campañas del uso de preservativo, ya creo que sí.

2 Cierto, es mejor prevenir que curar, pero antes hay que actuar frente a los hechos: al año nacen aproximadamente 40 mil niños de madres menores de 19 años.  Si no hay ánimos de legalizar el aborto, entonces facilitemos los métodos anticonceptivos.

 

 

 
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